Tsunami Sudeste Asiático

El 26 de Diciembre del 2004 se produjo un terremoto a cuatro mil metros de profundidad en el Océano Índico, a unos 260 Km al oeste de la costa de Aceh, (Indonesia), que llegaría a los nueve grados de la escala Rchter. Este seismo produciría una cadena de tsunamis que borrarían literalmente del mapa islas, playas y poblaciones, que quedaron sumergidas en una densa capa de lodo, agua y cerca de 300.000 cadáveres.

La onda expansiva de las olas afectó a Indonesia, Tailandia, Sri Lanka, India, Bangladesh, Bruma, Malasia, islas Maldivas, Somalia, Kenia, Tanzania y las Islas Seychelles. Las olas, algunas de las cuales alcanzaron los 5 metros de altura, y capaces de desplazarse a más de 700 km/h, tardaron dos horas en llegar a las costas de la India, y seis a Somalia y Kenia.

Tras la devastadora acción del mar se presentaban un panorama desolador y, a medida que la cifra de muertos crecía, la comunidad internacional empezaba a ser consciente de la tragedia.

La costa oeste de la isla indonesia de Sumatra, la zona más cercana al epicentro del terremoto, fue devastada por el tsunami. Más del 70% de los habitantes de algunos pueblos costeros murieron. Pero cada país tiene sus cifras impresionantes de muertes y damnificados.

Ésta es una introducción sobre la gravedad de aquella catástrofe que ocurrió hace ya cinco años, y que no debemos olvidar, mientras que el resto del mundo terminaba de festejar sus fiestas, millones de personas se quedaban sin hogar y morían.

Ésto nos debe hacer reflexionar de lo imprevisible que es la vida, y que sólo el Todopoderoso puede ayuarnos y en caso de morir, tener nuestro recuerdo.

Hoy en mi reflexión particular, mando un cariño especial a todos aquellos que sobrevivieron a esta tragedia.

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